domingo, 27 de junio de 2010

BERLÍN... LA CIUDAD CON TIENDAS DE DISCOS (Y OTRAS MARAVILLAS)

¿Recordáis lo que era entrar en una pequeña tienda de discos, de esas donde se vendían cintas y otras rarezas? En mi época universitaria ahorraba algo para comprarme un CD cada mes. Así me hice la colección de los Héroes del Silencio. ¡Me sentí tan orgullosa cuando la terminé! Cuando hube completado la colección de LPs y quise comenzar con las ediciones especiales comenzaron a cerrar las tiendas. Ya me costaba encontrar siquiera cualquier otro disco de Rock... Un cierto día, por aquella misma época, se me acercó un chico diciendo que me daría dinero si le pasaba mis CDs originales y se los dejaba grabar. Aún entonces no comprendía dónde estaba el negocio. Fue una amiga la que me explicó que hacía varias copias y luego las vendía. ¡Cuánto ha cambiado todo desde entonces!
Sin embargo, al trasladarme a Berlín parece que no sólo cambié de lugar sino también de época. Aquí las tiendas de discos no son algo que te sorprenda puntualmente en algún callejón, más bien están en calles principales formando parte del paisaje urbano de un modo tan natural que me desconcierta. Aún no he entrado en ninguna porque ¡claro! yo vengo de otra época y temo mi reacción ante lo olvidado (que no desconocido). Que conste que esto no va por ahora del debate acerca del pirateo...
Ironías aparte, me ha gustado retroceder en el tiempo. He vuelto a recordar el romanticismo y las sensaciones que me provocaba el entrar en una tienda de música, rebuscar entre los discos buscando qué se yo cual, cualquiera que llevara en la portada el reclamo oportuno que te hiciera darle la vuelta y leer la lista de temas y demás.
Si amigos, esto sucede aquí en Berlín, la ciudad que alberga una impresionante Fête de la Musique (por aquello del día de), y a la que le supo a poco celebrarla solo en un día y ha decidido extenderla casi toda una semana... por poneros un ejemplo, esto es lo que sucede en mi barrio: ARTE 48 HORAS

2 comentarios:

WinniWinni dijo...

Desgraciadamente por estas latitudes es la tendencia general del comercio tradicional...snif snif. Algún día, supongo que tarde, nos daremos cuenta de este craso error.

PLA dijo...

Ay Cristi...y sin embargo yo sigo pensando que otro mundo es posible. ¿Pecaré de inocente?