domingo, 27 de junio de 2010

MEDALLA DE ORO PARA...

Probablemente la lista de ayuntamientos que deben dinero a músicos por sus actuaciones sea innumerable. Es algo vergonzoso, huelga decirlo. Pero si algo me parece aún más lamentable es que con muchos de los actos que organizaron y que quedaron sin pagar ya se colgaron en su momento las respectivas medallas los mismos deudores.
Se vanaglorian de organizar sus festivales, de traer grandes cabezas de cartel cuando en realidad lo que hacen es reírse en la cara de aquellos que hacen posible dichos eventos: los artistas. Artistas, como Chano Domínguez, que se sienten humillados y despreciados al ver pasar el tiempo sin cobrar por su trabajo.
De éste triste acontecimiento se hace eco la Cadena Ser. En la entrevista a Chano se aprecia claramente la indignación que le provoca semejante hecho. El director del Festival Jazz entre Olivos (Jaén) se ve abocado a dimitir consciente del desastre que acontece. Un señor que, al parecer, puso toda su energía e ilusión en llevar adelante un proyecto cultural bonito y necesario, como todos los proyectos de esta índole. La vergüenza pesa sobre él sin ser el responsable directo. Son los medallistas, sin embargo, aquellos que no dan la cara cuando deben, aquellos que solo aparecen para la foto del principio y luego se escabullen para beber buenos vinos, aquellos que recaudan y se reparten el pastel, son aquellos los que deberían dimitir.
Solo recordemos que nosotros los votamos, tan solo un momento de reflexión.
Y sí, los músicos trabajamos y tenemos la mala costumbre de cobrar para comer.