miércoles, 17 de noviembre de 2010

COSAS BONITAS

Para variar algo bonito que no va a ser todo criticar.

Por fin el Flamenco ocupa el lugar que merece, es decir, un reconocimiento mundial. Esto no lo hace mejor de lo que ya es, porque ya es y siempre será un tesoro. Pero ahora lo suscribe la UNESCO, que no está nada mal. ¡Ea! Patrimonio inmaterial de la humanidad. ¡Ahí queda eso!

Así que desde aquí expreso mi enhorabuena y alegría y lo hago con una canción de las que sin duda marcó mi infancia.


Otra que me marcó pero que a causa de las restricciones de este país no puedo ver es el "El anillo" de El Lebrijano, mi amiga Mab sabe lo que mucho que me gusta esa canción.

Pero ojito, tengo que dar el toque, esta condición de Patrimonio Universal (es interesante leer la definición y saber qué supone ese nombramiento) va destinada, entre otras cosas, a conservar tradiciones en peligro de extinción. No dejemos que esto ocurra por favor... no dejemos que el Flamenco, el de verdad, caiga en el olvido.

"Un Bien declarado Patrimonio de la Humanidad es un legado de la comunidad internacional y su presencia en un determinado país, sobre todo le exige a este país un incremento de imaginación, preocupaciones y gastos para conseguir su protección y defensa.