Sí, las habas se cuecen en todos lados. Según la zona geográfica en la que nos encontremos la receta cambia pero curiosamente en todas encontramos ingredientes comunes. Sí, las habas, sea donde sea, deben ser aderezadas siempre con unos ingredientes muy particulares: las nuevas formas de terror y amenaza que se recolectan diariamente en nuestra "sociedad libre y moderna".
Mientras la clase privilegiada come caviar (qué digo caviar... ¡chocolate con pepitas de oro!), la plebe come habas. La mayoría de las veces sientan mal, la digestión es pesada y luego viene una gastritis. Y tomamos protectores del estómago hasta conseguir olvidar que nos está creando una úlcera.
El Estado también nos ofrece otro tipo de protección. El Estado de aquí y el de más allá. No entraremos en comparaciones, que no está bonito. Además no es necesario porque nuestra particular unidad nos permite disfrutar de medidas de protección comunes también: las normativas europeas, ¿o eran las directivas? Normas en definitiva. Regular, ordenar, prohibir, multar... ¿sigo? En particular me estoy refiriendo, cómo no, a la legislación en torno al ruido. He sacado algunas conclusiones tras una breve lectura.
Los coches son buenos, la música es mala.
El ruido es malo, la música es ruido.
Por si os apetece leer la Directiva aquí el enlace. Si no la queréis leer entera (cosa que comprendo) "Ctrl F" para buscar la palabra música. Sorprende que aparezca tantas veces. Y las pocas que aparece la palabra coche (solo una vez).
Cada país de la UE, instado a cumplir dicha Directiva, aplica las leyes que precisa para acometer dicha hazaña. Aquí en la capital de Alemania dicen que van a prohibir todo aquello que supere los 65 dB. Vale. Pues yo empezaría por el centro, más concretamente alrededor del Checkpoint Charlie y mediría allí los decibelios, o directamente le preguntaría a un guía turístico, el mismo que se deja las amígdalas aplastadas en el suelo para contarle a los turistas la Caída del Muro mientras queda enmudecido por los autobuses y otros cientos de turistas entusiastas en busca de una buena foto "con Charlie"...
Ante esto las reacciones no se han hecho esperar. Porque si algo hay en Berlín es música a tutiplén. Músicos ni te cuento. Y, claro, este tipo de normas se ceban con la música en vivo...
En concreto, me ha llamado la atención esta iniciativa: Musik Erlaubt. Más curioso aún me ha resultado ver en el menú un enlace que ponía "Berlin-Málaga-Conection". ¡Qué casualidad! Pero dejaré esto para otra entrada...
Musik Erlaubt (música permitida) ha creado la iniciativa Musik Verboten (música prohibida) contra esas nuevas regulaciones que no hacen más que agudizar la criminalización a la que se está sometiendo desde hace tiempo al gremio de los músicos. Bajo la categoría de Musik Verboten se encuentran varias entradas interesantes. Una es la petición (previa recogida de firmas) de un cambio en los términos de las leyes que regulan el ruido de manera que no acaben con todos los músicos apartados y encerrados en un gueto, lejos del público para el que trabajan. Recomiendo su lectura. Lamentablemente está solo en alemán pero algún traductor online habrá que, por malo que sea, pueda daros una idea.
Continuará...
Cada país de la UE, instado a cumplir dicha Directiva, aplica las leyes que precisa para acometer dicha hazaña. Aquí en la capital de Alemania dicen que van a prohibir todo aquello que supere los 65 dB. Vale. Pues yo empezaría por el centro, más concretamente alrededor del Checkpoint Charlie y mediría allí los decibelios, o directamente le preguntaría a un guía turístico, el mismo que se deja las amígdalas aplastadas en el suelo para contarle a los turistas la Caída del Muro mientras queda enmudecido por los autobuses y otros cientos de turistas entusiastas en busca de una buena foto "con Charlie"...
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En concreto, me ha llamado la atención esta iniciativa: Musik Erlaubt. Más curioso aún me ha resultado ver en el menú un enlace que ponía "Berlin-Málaga-Conection". ¡Qué casualidad! Pero dejaré esto para otra entrada...
Musik Erlaubt (música permitida) ha creado la iniciativa Musik Verboten (música prohibida) contra esas nuevas regulaciones que no hacen más que agudizar la criminalización a la que se está sometiendo desde hace tiempo al gremio de los músicos. Bajo la categoría de Musik Verboten se encuentran varias entradas interesantes. Una es la petición (previa recogida de firmas) de un cambio en los términos de las leyes que regulan el ruido de manera que no acaben con todos los músicos apartados y encerrados en un gueto, lejos del público para el que trabajan. Recomiendo su lectura. Lamentablemente está solo en alemán pero algún traductor online habrá que, por malo que sea, pueda daros una idea.
Continuará...

