Levantarte una mañana y leer que el presidente del Consejo de Dirección de la SGAE, Teddy Bautista, ha sido detenido junto con ocho directivos más no deja a nadie indiferente. Supongo que ya se irán conociendo las conclusiones a las que se llegan tras los registros e investigaciones y se determinará si son culpables o inocentes del delito.
Mi reflexión de hoy va en otra dirección. Tanto si han robado como si no lo que si han conseguido es ponerse en contra de gran parte de la sociedad. No necesito hacer ninguna encuesta oficial para darme cuenta de que se han granjeado la antipatía de un sector que se ha sentido acosado por esta entidad de gestión. Nosotros, como ciudadanos responsables, debemos respetar el principio de presunción de inocencia. Como lo somos (responsables), lo haremos. Pero, ¿por qué ellos no hicieron lo propio con nosotros? Desde el mismo momento que se nos obligó a pagar el canon digital nos trataron como ladrones. Un canon, he de recordar, declarado ilegal en 2010 por el Tribunal de Justicia de la UE.
Los particulares, sin embargo, nos quedamos fuera de la exención del pago porque:
"Se presume legítimamente que dichas personas físicas se benefician íntegramente de tal puesta a disposición, es decir, se supone que explotan plenamente las funciones de que están dotados los equipos, incluida la de reproducción. Así pues, la mera capacidad de dichos equipos o aparatos para realizar copias basta para justificar la aplicación del canon por copia privada, siempre y cuando dichos equipos o aparatos se hayan puesto a disposición de personas físicas en condición de usuarios privados"
Traducido: eres un ladrón, como ladrón vas a robar, te cobro de antemano lo que seguro vas a robar. ¿Dónde quedó nuestra presunción de inocencia? Que nos traten como ladrones sin excepción nos sienta mal.
No les quiere entrar en la cabeza que hay gente, mucha por cierto, que no piratea (ni lo hará nunca) obras pertenecientes a autores de su sociedad. ¿Por qué tenemos que pagarles entonces? Que nadie me venga con el argumento de que esto es como un impuesto del Estado que pagas porque con el dinero se hacen escuelas y carreteras. Si así fuera otro gallo nos cantaría.
Los canones y las restrictivas leyes hacen flaco favor a nuestro sector. Porque si algo ha desatado todo esto es una serie de efectos colaterales en los que nos hemos visto inmersos muchos trabajadores que no hemos tenido que ver con la controversia. Esa antipatía nos afecta porque desde la sociedad la visión de los músicos está muy sesgada. A mi no me representan, no quiero que me asocien con ellos. Y como yo hay muchos más.
De hecho, los problemas de los músicos van más allá de la gestión de sus derechos y de la piratería. Los problemas de los músicos vienen de antes y son mucho más graves. Los músicos no somos considerados ni tratados como profesionales.
Dicen que se nos llena la boca cuando hablamos de cultura libre... me quedo con la sensatez de un genio. Una frase sacada del discurso que dio Lorca en la inauguración de la biblioteca de su pueblo:
"No sólo de pan vive el hombre. Yo, si tuviera hambre y estuviera desvalido en la calle no pediría un pan; sino que pediría medio pan y un libro. Y yo ataco desde aquí violentamente a los que solamente hablan de reivindicaciones económicas sin nombrar jamás las reivindicaciones culturales que es lo que los pueblos piden a gritos. Bien está que todos los hombres coman, pero que todos los hombres sepan. Que gocen todos los frutos del espíritu humano porque lo contrario es convertirlos en máquinas al servicio de Estado, es convertirlos en esclavos de una terrible organización social."